Esos pequeños bajitos·Niños·Pensamientos en voz alta

¿Que hay para comer?

Habrás escuchado miles de veces esa pregunta. Unas veces la habrás preguntado y otras tantas la habrás contestado. Una pregunta a veces retórica y otras, casi encumbrada a súplica. ¡Con la comida no se juega! En eso da la igual la edad que tengas, es sagrado. #HazCasoAMama niños y comida Así que tanto seas un cocinillas como no, todo padre sufre múltiples cambios de personalidad llegando a asemejarse a la niña del exorcista cuando llega el momento de sentarse a la mesa. Y si has elaborado el menú, llegas a entender por qué existe tanta variedad de comida prefabricada.

Yo adoro cocinar. Una persona nerviosa y acelerada como yo se encuentra en su salsa en la cocina, pero mi evolución -como la de todos- ha sufrido diversos cambios en los últimos años. Seguro que te ha pasado lo mismo: tras años y años de vida aprendiendo, mejorando y elaborando grandes platos para que cuando tienes hijos decides aparcar la frustración y cocinas con una máxima: “una de cal y otra de arena”

Media vida queriendo que tu madre te dejara meterte en la cocina, probar platos, mezclar sabores, yendo a todos los restaurantes que abren en tu ciudad: tailandés, japonés, colombiano, brasileño,… ¡a todos! Probando sabores distintos de otras culturas. Ampliando paladar. Enfrascada en la gastronomía mundial. #HazCasoAMama niños y comida Haciendo, quemando, rehogando, chamuscando, friendo, calcinando… Lo que se dice todo un I+D en las distintas posibilidades que te ofrece la cocina. Y cuando ya haces unos platos de muerte, invitas a amigos y familiares. Hasta tu padre te reconoce que cocinas algunos platos mejor que tu madre; tu marido llega a decirle a su madre que tus lentejas no tienen comparación. En ese punto culmen que te hinchas como un pavo, decides tener hijos y sufres un total retroceso….

Dejas de hacer esos pistos que te llevaban horas: cortar pimiento, cortar cebolla, cortar calabacín, escaldar tomates… rehogar cada uno según su dureza y luego salpimentar. Porque ibas toda orgullosa a tu bebé, queriendo darle lo mejor de lo mejor y nada… boca cerrada. Pruebas a cortar más los ingredientes, los haces puré, eliminas la pimienta… Y descubres entre lágrimas que el de la salsa Solís ya llegó a esa conclusión hace muchos años.

Y poco a poco asumes que la comida que más éxito tiene en casa son spaguetti con salsa de tomate de bote y salchichas Frankfurt; sí, un plato muy elaborado y de una complejidad técnica aplastante. Es increíble cómo recuerdas los platos de tu madre entre lágrimas, esas croquetas de tu abuela que no has conseguido imitar a pesar de haber probado infinidad de combinaciones. ¿Y todo ese esfuerzo? Para nada, asúmelo, llegará el día que adore tus platos pero ahora adora sobre todo las patatas fritas, algún plato de puchero -gracias a dios- y el huevo en todas sus representaciones. #HazCasoAMama niños y comida ¿Decides desilusionarte? No, para nada. Puede que el pescado al horno no sea de ahora en adelante su plato favorito y la lasaña de verduras ni por asomo será esa cena excepcional que están ansiosos de comer. Y miras cual Hamlet a la calavera a los gusanitos, relees los ingredientes una y otra vez para convencerte que no hay trampa ni cartón -¿seguro no tiene algún ingrediente adictivo? Si hasta yo no puedo dejar de comerlos…-

Comida y niños por Carlos Matera (MAT)
Ilustración de Carlos Matera (MATT)

Pero como buena madre sabes esperar, no necesitas el reconocimiento inmediato, sabes que es una carrera de fondo y aunque tarde en llegar a esa conclusión, llegará. Pasarás de escuchar: ¡Mamá! ¿Qué hay para comer? a ¡Mamá! ¿Me preparas esa paella tan rica? ¿Cuándo vaya a casa habrá patatas guisadas? Las echo de menos. Y ahí me resarciré, estoy totalmente convencida. Hasta Mafalda si cocina, trabaja y hace mil cosas a la vez, echará de menos en algún momento la sopa hecha y encima de la mesa. A plato servido.

4 comentarios sobre “¿Que hay para comer?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *