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¿Preparado para el cambio?

Pasen los años que pasen, siempre se notan unas diferencias -a veces infranqueables- entre las distintas generaciones.

El entorno, la riqueza cultural, las costumbres… todo hace que las circunstancias que nos rodean influyan en nuestra percepción y, por supuesto, la edad con que las vives también influye; ahora con unos cuantos años a mi espalda soy más consciente de ello.

Los cambios através del tiempoNormalmente aquellos que tenemos hijos percibimos más esos cambios generacionales, las diferencias de la crianza y crecimiento de los menores, es una constante de comparación contínua por los modos y hábitos de vida. Si digo que los que tenemos hijos somos más conscientes del paso del tiempo en las generaciones -no es que somos los únicos conscientes, por supuesto que no- pero sí que barajamos más de cerca las diferencias educativas y de conducta de las vivencias propias a las de nuestros hijos. A veces con nostalgia y otras con desazón.

Parece que siempre el pasado fue mejor y no tiene por qué ser así.

No es discutible que conocer el pasado, los aciertos, los errores, las acciones, los avances, el ser consciente del cambio y de su paso siempre resuelta más “confortable” y cómodo que mirar el futuro con cierto temor. Todos queremos llegar a mañana y le exigimos a ese día una promesa de una expectativa mejor, pero como decía al comienzo del año, si nos dan ente un futuro incierto y un presente cómodo, la mayoría se inclinará hacia lo segundo por un instinto de protección innato. Posiblemente no se dejó de cazar en la época paleolítica por mejorar la nutrición, añadiendo pescado el pescado a la dieta, seguramente la adaptación de las personas a su entorno y circunstancias son lo que hace que exista un “avance”, a veces buscado y otras sencillamente por un afán de supervivencia. Un instinto básico por sobrevivir.

Por eso las personas somos seres tan extraordinarios.

Miro a mis hijos y veo un mundo lleno de posibilidades para ellos; como madre me abruman ciertas dificultades que sé que van a tener, pero espero que sepan salir lo más airosos posible de las incongruencias del tiempo.

el acceso a nuevas épocasPara no irme más por las ramas, hoy quería hablar de ese mundo incierto al que se enfrentarán nuestros hijos -bueno, y nosotros que estaremos aun dando la lata un rato, espero- Han cambiado mucho la manera de interactuar, de trabajar, de crear una familia, de viajar… por poner unos ejemplos.

Cuando yo era niña, un billete de avión costaba casi el sueldo de un mes, ahora puede costarte menos que la compra de la semana. Cómo han cambiado los vuelos….

El móvil y la red World Wide Web lleva bastante poco conviviendo con nosotros y, a día de hoy, son imprescindibles en nuestra rutina diaria. Pasamos de un canal de televisión a 100 por cable y estamos tan conectados que las distancias ahora las ponemos nosotros.

Siempre hay cambios generacionales y la reflexión que expongo hoy va sobre eso: cambios. Porque es imposible pensar a qué nos vamos a enfrentar en unos 10 años; viendo lo visto, yo no me aventuro a pronosticar absolutamente nada, por tanto puedo enseñar a mis hijos sólo que uno más uno son dos. Les ayudaré a entender la lógica y la matemática pura y exacta. Pero han de estar preparados para un mundo muy cambiante, donde la adaptación al medio vuelve a ser una prioridad. Con las reglas básicas que rigen todo el mundo que nos rodea, pero con una mente abierta, preparada para ver y escuchar, analizar y disidir.

Avanzar es adaptarse y cambiar con mejoras

Ya no vale decir que el león es el rey de la selva, sino que ahora mismo puede que el camaleón lo fuese. Consideremos que el tiempo del cambio no es una mentira más para tenernos al hilo, tensos sin saber cómo reaccionar; es tiempo de acción precisamente, en un mundo en movimiento no hay opción a estar parado. Seamos bienvenidos al contínuo cambio.

los nuevos retos de los jovenes

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